No todos los aprendizajes pasan en un salón. Esta semana, los estudiantes de 1° de primaria tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia diferente: enfrentarse a la escalada en roca.
La actividad hizo parte de sus clases de Juegos y Emociones y Educación Física, y desde el inicio se planteó como un espacio para explorar y descubrir hasta dónde querían llegar.
Algunos se animaron desde el primer intento, otros prefirieron observar un poco más antes de empezar. Cada uno encontró su propio ritmo, y eso fue lo que le dio sentido a la experiencia. Porque más allá de la meta, lo importante fue el proceso.
Durante la actividad, aparecieron conversaciones, apoyos entre compañeros y pequeños logros que se celebraron como grandes. También momentos para parar, respirar y volver a intentar.
Este tipo de experiencias les permite entender que los retos no siempre son fáciles, pero sí posibles, y que confiar en sí mismos hace toda la diferencia.
En el Colegio Refous seguimos apostándole a propuestas que conectan el aprendizaje con la vida, y que les dan a nuestros estudiantes herramientas para enfrentar lo nuevo con seguridad.